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El Ajedrez y la Iglesia Católica

No es sorprendente, dada la universalidad de este juego, que no conoce fronteras y casi ni tiempos, pues sus remotos e inciertos orígenes remiten a la India y al siglo VI. Pero como en su forma actual nació en Europa y en tiempos de la Cristiandad, su vinculación a la Iglesia es intensa.  Incluso algunos Papas, han sido grandes aficionados al ajedrez, ya sea en la Edad Media, como Gregorio VI (1045-1046) e Inocencio III (1198-1216), en el Renacimiento, como León X (1513-1521), o ya en tiempos modernos, como León XIII (1878-1903) y contemporáneos, como Juan Pablo I (1978) y Juan Pablo II (1978-2005).

 

Inocencio III. Papa n.º 176 de la Iglesia católica de 1198 a 1216.Inocencio III

 

Inocencio III, amante del ajedrez, reinante en el trono de la Sede Apostólica desde el año 1198. En su obra Quaendam Moralitas de Scaccario dedica un amplio espacio al ajedrez, donde lo utiliza como metáfora, compara así, la vida entre la muerte, la moral entre la ética, siempre de acuerdo con el espíritu moral de la época medieval.

 

“Se mueven y comen oblicuamente porque casi todos los obispos abusan de su dignidad por codicia.”

 

El texto del manuscrito está escrito en latín y es un documento muy valioso para el estudio de la terminología y el desarrollo de las reglas de ajedrez en la Europa medieval.

 

Dicha obra sin duda ha influido en la opinión de los clérigos sobre el ajedrez, a menudo considerado como un juego  totalmente amoral.

 

Marco Girolamo Vida

 

En 1527, Marco Girolamo Vida (1485-1566), obispo de Alba, escribió un famoso poema sobre el ajedrez: Scacchia ludus, que en latín significa El juego del ajedrez, es un poema de 658 versos publicado en 1525.

 

El contenido del poema es una mítica partida de ajedrez disputada entre Apolo y Mercurio y arbitrada por Júpiter en presencia de los otros dioses del Olimpo. El juego se caracteriza por movimientos intelectuales, pero también por trucos y ayudas externas a los contendientes, y concluye con la victoria de Mercurio en un final de rey y dama contra rey que termina con un jaque mate. Después de la victoria, Mercurio regala el tablero a la ninfa Scacchide para seducirla y le enseña las reglas del juego, cuyo nombre (scacchia en italiano) deriva según el autor del de la citada ninfa.

 

El poema logró un gran éxito, siendo publicado en más de trescientas ediciones bien en latín o bien traducido a los principales idiomas europeos. El texto pretende destacar las elevadas cualidades morales del ajedrez, en contraposición con otros juegos de la época, como las cartas y los dados.

 

Ruy López de Segura

 

Ruy López de Segura, clérigo de la parroquia de la Candelaria en Zafra y más tarde de la corte de Felipe II, en condición de confesor y consejero real, era considerado campeón del mundo al menos entre 1570 y 1575, cuando fue derrotado por Leonardo da Cutri.

 

Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez de Ruy López de Segura (1561).En 1560  viajó a Roma, donde derrotó a los mejores ajedrecistas  italianos, entre ellos al mencionado Leonardo da Cutri, considerado por entonces, como el mejor jugador del mundo. Cabe señalar que Italia era por esa época el centro ajedrecístico más importante de Europa, especialmente la capital.  Pronto escribió un libro titulado:  Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, muy útil y provechoso para los que de nuevo quisieren aprender a jugarlo, como para los que ya saben jugar, publicado en Alcalá de Henares en 1561. Ruy López difundió la captura del peón al paso, muy frecuente en sus partidas.

 

Muchos historiadores del ajedrez lo consideraron como el primer campeón del mundo registrado en Europa y como el primer creador de la teoría del ajedrez. También destacó en la practica del ajedrez a la ciega. El rey Felipe II le colmó de honores por su fama. En 1575, le invitó a un torneo en su corte y así reunió en El Escorial a los dos mejores ajedrecistas italianos de su época: Leonardo da Cutri y Paolo Boi, apodado el Siracusano, junto con los españoles Ruy López y Alfonso Cerón, de Granada. Esta prueba es calificada por los historiadores como el primer Torneo Internacional de Maestros y la primera en ser documentada.

 

El torneo lo ganó Leonardo da Cutri; recibió como premio mil ducados, una capa de armiño y su lugar de nacimiento estuvo exento de pagar tributos durante veinte años. Felipe II envió sus felicitaciones a Juan de Austria en una carta fechada el 22 de agosto de 1575.

 

Partida de ajedrez entre López de Segura y Da Cutri en la corte española, por Luigi Mussini (1886).

 

Santa Teresa de Ávila

 

En el siglo XVI, Teresa de Cepeda y Ahumada, Santa Teresa de Ávila (1515-1582), proclamada más tarde como patrona de los jugadores de ajedrez por las autoridades de la Iglesia católica española. En 1562, incluyó el ajedrez en sus escritos.

 

Santa Teresa utilizó el ajedrez como una metáfora en su obra clásica  “Camino de perfección”:

 

…cuán lícita sería para nosotras esta manera de juego, y cuán presto si mucho lo usamos, daremos mate a este Rey divino, que no se nos podrá ir de las manos, ni querrá. La dama es la que más guerra le puede hacer en este juego, y todas las otras piezas ayudan. No hay dama que ansí le haga rendir como la humildad.

 

Juan Pablo II

 

Karol Józef Wojtyła más conocido como Juan Pablo II, papa de la Iglesia católica entre 1978 y 2005 era aficionado a la composición ajedrecística y compuso algunos problemas.  Algunos de ellos aparecieron en el Nº 248 de agosto de 1979 de la revista francesa Europe Echecs:

 

Y aquí una de sus partidas: